Masaje
Está ya científicamente demostrado que el amor, las caricias la nutrición afectiva entre el niño/a y los que le rodean, tienen un importante efecto positivo sobre su desarrollo.
Muchos estudios revelan los beneficios de un contacto afectivo como parte integral de los primeros años de vida, así como los desafortunados resultados experimentados cuando falla esta atención. El masaje infantil es uno de los más agradables y fáciles métodos para establecer este primer contacto tan positivo.
En qué se basa:
El contacto piel a piel es una necesidad básica, especialmente para un bebé que no tiene otra posibilidad de sentirse amado, aceptado, calmado, o contenido. Con una secuencia de movimientos, el masaje propone un encuentro, en un espacio y un tiempo, de una gran calidad entre los padres/madres y los hijos/as desde que son bebés.
Facilita, entre otras muchas cosas, la comunicación, la conciencia corporal y las relaciones de confianza y seguridad. El masaje infantil tiene en cuenta el respeto, para saber si el niño/a nos da permiso para empezar; y la escucha, para interpretar su respuesta y aceptarla, sea o no la que esperábamos. Estos son los mensajes que el pequeño/a recibe y que pasarán a formar parte de su actitud en la vida.
Beneficios:
El Masaje infantil pone en contacto a padres/madres e hijos/as facilitando la interacción; estimula los sistemas neurológico, respiratorio, inmunológico, circulatorio, gastrointestinal y endocrino; ayuda a la relajación y liberación de tensiones; intensifica la comunicación entre los niño/as y las personas de su entorno y permite escuchar, adaptarse y estar más en contacto con sus necesidades.
El Masaje infantil facilita los vínculos afectivos porqué incluye los elementos principales para establecerlos: mirada, contacto piel a piel, sonrisas, sonidos, abrazos, olor, emisiones de voz y respuestas.
